Las flores de calabacín se convierten en un manjar frito gourmet
En Italia, las delicadas flores de calabacín se rellenan con queso cremoso. Luego se rebozan y se fríen. Esto transforma una flor simple en un manjar crujiente y gourmet con raíces antiguas.
Las delicadas flores de calabacín, a menudo las masculinas que no producen fruto, son un manjar italiano muy apreciado. Se recolectan jóvenes y tiernas. Estas flores comestibles se rellenan tradicionalmente con quesos frescos como ricotta o mozzarella. A veces se realzan con hierbas o adiciones saladas como anchoas. Después de ser rebozadas ligeramente, se fríen hasta que estén doradas y crujientes. Esta práctica, que se remonta al Renacimiento, transforma una parte simple de la planta en un manjar gourmet. Celebra los ingredientes de temporada y el ingenio mediterráneo. Es un delicioso ejemplo de ingenio culinario.