La expresión 'añadir leña al fuego' tiene raíces en una fábula
Mucho antes de ser un modismo moderno, esta expresión apareció en un relato romano sobre un hombre calvo que se golpeó a sí mismo por error mientras perseguía a una mosca.
Aunque la idea de empeorar una situación es universal, la expresión clásica 'añadir el insulto a la herida' proviene directamente del latín 'injuriae contumeliam addere'. Sus raíces literarias se remontan a la antigua Roma, apareciendo en las obras del poeta Virgilio y del fabulista Fedro. Fedro fue el primero en traducir las fábulas orales de Esopo al latín, preservando las historias que darían vida a este concepto.