Las ortigas pican, pero nutren con hierro y minerales
A pesar de su dolorosa picadura, las ortigas bien preparadas son una potencia nutricional. Ofrecen una rica fuente de hierro y minerales esenciales. Esto las convierte en una valiosa fuente de alimento.
Las ortigas, famosas por su doloroso pinchazo, inyectan irritantes. Usan ácido fórmico a través de pequeños pelos. Sin embargo, estas plantas son una potencia nutricional. Cocidas o secas, neutralizan su picadura. Entonces, las ortigas se vuelven una fuente segura de alimento. Están llenas de hierro. Una porción de 100 gramos de hojas secas de ortiga ofrece unos 29 miligramos de hierro. Esto supera con creces a la espinaca. Son vitales para combatir la deficiencia de hierro. Esto es especialmente cierto para vegetarianos. Además del hierro, las ortigas también aportan calcio, magnesio y potasio. Apoyan la salud ósea y muscular. Históricamente, se han usado en tés, sopas e incluso textiles. Esto ha ocurrido en Europa y Asia. Así, una plaga común de jardín se convierte en un recurso valioso.