Dos circuitos cerebrales distintos controlan la formación de hábitos
Una vía neuronal actúa como un interruptor para automatizar una conducta, mientras que un segundo circuito funciona como un regulador que controla su intensidad.
La transición de una acción deliberada a un hábito automático no es un proceso único. El cerebro utiliza dos vías neuronales diferentes para gestionar cómo funcionamos en piloto automático. Investigadores de la Universidad de Kioto identificaron estos mecanismos al monitorear el cerebro de ratones durante un entrenamiento intensivo de cuatro días. Descubrieron que un circuito determina si un comportamiento se convierte en hábito, mientras que otro totalmente distinto dicta con qué frecuencia se realiza.