Los tabúes culturales protegen al ser humano del peligro biológico del canibalismo
Modelos matemáticos demuestran que, aunque la carne humana aporta calorías, el riesgo de propagar patógenos especializados convierte esta práctica en un callejón sin salida evolutivo para las comunidades.
La historia humana presenta diversos casos de canibalismo, desde situaciones de supervivencia y ritos funerarios hasta prácticas medicinales en la Europa medieval. A pesar de su recurrencia, casi todas las culturas del mundo consideran el consumo de carne humana como un tabú estricto. Investigadores de la Universidad de Breslavia y la Universidad Carolina utilizaron modelos matemáticos para determinar que estas prohibiciones sociales funcionan como un escudo evolutivo contra el colapso comunitario.