Los atletas de élite tienen bacterias que consumen desechos musculares
Mientras la mayoría sufre por el ardor del ácido láctico, los maratonistas de élite albergan pasajeros microscópicos que transforman ese residuo doloroso en energía de alto octanaje.
Al correr a máxima velocidad, el ardor en las piernas surge por la acumulación de lactato. Este subproducto metabólico suele ser la señal para que el cuerpo se detenga. Sin embargo, un estudio con corredores del maratón de Boston de 2015 reveló algo sorprendente. Sus intestinos albergaban bacterias del género 'Veillonella', que se alimentan precisamente de este desecho.