Tocar un instrumento evita que el cerebro se encoja
Los adultos mayores que aprenden música a los setenta años pueden frenar el deterioro físico de las áreas cerebrales encargadas de la memoria y el movimiento.
Con el paso de los años, dos regiones específicas del cerebro, el putamen y el cerebelo, suelen reducir su tamaño y actividad. Este deterioro físico es la causa principal de la pérdida de memoria operativa y del menor control motor en las personas mayores. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Kioto descubrieron que estas áreas responden de forma única al reto de tocar un instrumento musical, incluso si el hábito se adquiere a una edad muy avanzada.