La ley alemana exige que los sindicatos integren las juntas directivas
A diferencia de la mayoría de las corporaciones globales, la ley alemana obliga a las grandes empresas a ceder la mitad de su consejo de vigilancia a los trabajadores.
Cuando la junta directiva de una gran empresa alemana como Volkswagen o Siemens se reúne para decidir su futuro, los asistentes no son solo inversores multimillonarios. Bajo un sistema legal conocido como 'cogestión', los empleados y representantes sindicales ocupan por ley hasta el 50 % de los asientos en el consejo de vigilancia. Esto garantiza que quienes operan la maquinaria o gestionan las oficinas tengan voto directo en decisiones críticas, como los salarios de los ejecutivos o el cierre de fábricas.