Una secuencia aritmética simple ha desconcertado a los matemáticos por décadas
La conjetura de Collatz sigue sin probarse tras ser testada en números inmensos. Demuestra que incluso la aritmética más simple puede ocultar una complejidad impenetrable.
Propuesta en 1937, la conjetura de Collatz tiene una regla sencilla. Si un número es par, divídelo por dos; si es impar, triplícalo y súmale uno.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.
Seguir Leyendo en la App
3 párrafos más · más un cuestionario de 2 preguntas