Los baloncestistas de élite pueden agotar el setenta por ciento de su energía muscular en un partido
Los baloncestistas de élite llevan sus cuerpos al límite extremo. Suelen agotar el 70 por ciento del glucógeno muscular en partidos de alta intensidad. En estos encuentros, el ritmo cardíaco puede alcanzar las 190 pulsaciones por minuto.
Durante la competición intensa, las jugadoras de baloncesto de élite mantienen esfuerzos anaeróbicos extremos. Alcanzan casi el 95 por ciento de su VO2 máximo. Este ritmo agotador quema hasta 800 calorías en solo 40 minutos. Esto provoca una pérdida del 70 por ciento de la energía muscular.