Por qué simular el pánico ayuda a superarlo
La terapia de exposición interoceptiva trata el trastorno de pánico. Induce deliberadamente sensaciones físicas de pánico. Ayuda a los pacientes a ver que no son peligrosas. Finalmente, reduce su respuesta de miedo.
La terapia de exposición interoceptiva trata el trastorno de pánico. Es clave en la terapia cognitivo-conductual. Imita intencionalmente sensaciones de ataque de pánico. Por ejemplo, corazón acelerado o mareos. Los terapeutas guían a los pacientes. Hacen ejercicios como girar en una silla. También hiperventilar en un entorno seguro. Esto ayuda a aprender que estas sensaciones no son peligrosas. No llevarán a resultados temidos, como un ataque al corazón. Al enfrentar estas señales corporales sin amenaza real, la terapia reduce la ansiedad. Con el tiempo, los pacientes recuperan el control.