Nathaniel Hawthorne creía que el ocio era esencial para el alma
El autor de 'La letra escarlata' sostenía que pasear por el bosque y soñar despierto no eran horas perdidas, sino periodos necesarios para que el espíritu gestara nuevas ideas.
Nathaniel Hawthorne era tan introvertido que solía esconderse detrás de rocas y árboles para evitar conversar con sus vecinos. A pesar de esta ansiedad social, o quizás debido a ella, se convirtió en uno de los diaristas más prolíficos del movimiento trascendentalista. Sus voluminosos cuadernos revelan a un hombre preocupado por la brevedad de la vida y el temor a desperdiciar lo que él llamaba 'la luz del sol'.