Los samuráis meditaban a diario sobre su propia muerte
En el siglo XVIII, el guerrero Yamamoto Tsunetomo enseñó que visualizar la propia muerte era el único camino para alcanzar la verdadera libertad.
A principios del siglo XVIII, Yamamoto Tsunetomo, un samurái convertido en monje zen, plasmó la filosofía del bushido en el texto 'Hagakure' o 'El camino del samurái'. Tsunetomo sostenía que el error fundamental de la lógica humana es negar constantemente nuestra propia mortalidad. Para superar esto, propuso un ritual diario: una meditación vívida sobre el fin de la vida.