Las vías del tren bala usan espirales matemáticas para evitar sacudidas
Para garantizar el confort a 320 kilómetros por hora, los ingenieros japoneses alinean los rieles de acero con una precisión propia de instrumentos quirúrgicos.
Cuando un tren Shinkansen atraviesa Japón a 320 kilómetros por hora, cualquier imperfección en la vía se sentiría como un sismo. Para evitar estas sacudidas, los ingenieros utilizan una curva matemática llamada espiral de clotoide. Esta curva conecta los tramos rectos con los giros circulares.