Los trenes modernos usan el calor para eliminar el ruido
La ingeniería moderna sustituye las alfombras pesadas por fricción microscópica para garantizar un sueño reparador mientras se cruza Europa a alta velocidad.
Mientras los trenes nocturnos recorren Europa a 200 kilómetros por hora, el sonido más fuerte no proviene del motor. El verdadero culpable es el agudo chirrido de las ruedas de acero contra la vía. Estas imperfecciones microscópicas en el riel hacen vibrar el vagón a frecuencias de varios miles de hercios. El resultado es un zumbido persistente que puede quitarle el sueño a los pasajeros.