Las motos modernas duplican la eficiencia de los primeros motores
Gracias a la sincronización precisa entre el combustible y el aire, las motos actuales logran una combustión que antes era inimaginable.
En 1885, el primer motor de Gottlieb Daimler usaba un carburador de superficie rudimentario. Este sistema permitía que el combustible se evaporara al aire de forma descontrolada. Era un proceso ineficiente que desperdiciaba una cuarta parte de cada gota de gasolina. Hoy, sensores de alta tecnología supervisan el escape en tiempo real para mantener un equilibrio químico perfecto.