Antenas gigantes escuchan susurros del espacio profundo
Las antenas masivas de espacio profundo de la Tierra captan señales ultra débiles. Provienen de naves espaciales a miles de millones de kilómetros. Esto nos permite explorar el cosmos y entender nuestro universo.
Antenas masivas de espacio profundo forman una red global. Son esenciales para rastrear y comunicarse con naves espaciales distantes. La Red de Espacio Profundo de la NASA, creada en los años 50, usa tres sitios clave. Estos están en California, España y Australia. Mantienen contacto continuo mientras la Tierra rota. Estas enormes antenas, algunas de 70 metros de ancho, detectan señales de radio muy débiles. A menudo son más débiles que una bombilla de nevera vista a millones de kilómetros. Por ejemplo, las señales del Voyager 1, a más de 14 mil millones de millas, tardan 22 horas en llegar. Esta red ha apoyado misiones icónicas. Incluyen los rovers de Marte y el Telescopio Espacial James Webb. Esto empuja los límites de la exploración humana sin presencia física.