El cerebro utiliza relojes independientes para medir el tiempo
En lugar de depender de un temporizador maestro, diferentes regiones del cerebro mantienen sus propios relojes locales, sincronizados mediante conexiones neuronales dispersas.
El cerebro humano no depende de un único cronómetro centralizado para gestionar los segundos. En su lugar, funciona como una red de relojes independientes situados en distintas regiones, como la corteza motora y la corteza parietal. Estas áreas miden el tiempo activando neuronas en secuencias específicas, creando una representación local de cuánto tiempo ha pasado durante una tarea.