Los intereses nacionales suelen fracturar los proyectos europeos de aviones de combate
Desde los años 60, las exigencias sobre capacidad nuclear y control industrial han obstaculizado repetidamente los intentos de crear un avión de combate europeo unificado.
La historia de la aviación europea se define por una lucha constante entre el ahorro de costes y la soberanía nacional. En la década de 1960, el proyecto anglo-francés de geometría variable fracasó cuando Francia se retiró para priorizar sus propios intereses. Décadas después, ocurrió una ruptura similar durante el desarrollo del Eurofighter Typhoon. Francia abandonó de nuevo el consorcio para fabricar el Rafale de forma independiente, dejando que el Reino Unido, Alemania, Italia y España completaran el proyecto solos.