Los balones de fútbol lisos vuelan de forma impredecible
Los diseñadores usan surcos y texturas para evitar la crisis de arrastre, un aumento repentino de resistencia que hace que los balones lisos se desvíen.
Las pruebas aerodinámicas con balones del Mundial revelan que la textura de la superficie es clave para la estabilidad del vuelo. Aunque un balón liso parezca ideal para ganar velocidad, sufre un fenómeno llamado crisis de arrastre. Al reducir la velocidad en el aire, la resistencia aumenta de golpe, provocando que el balón se desvíe o caiga de forma errática.