La hepatitis B se oculta en el hígado como un minicromosoma
Al envolver su ADN con proteínas humanas, este virus crea un centro de mando invisible para el sistema inmunitario y los fármacos tradicionales.
La mayoría de los virus actúan como ladrones que entran por la fuerza. Sin embargo, la hepatitis B se comporta como un intruso que cambia legalmente las escrituras de tu casa. Al entrar en una célula hepática, transforma su material genético en un anillo estable llamado cccDNA. Este círculo no flota a la deriva, sino que secuestra las histonas humanas para camuflarse. Estas proteínas son los 'carretes' que nuestro cuerpo usa para organizar el ADN.