Financiar una misión espacial no otorga derechos de propiedad
Aunque miles de personas pueden financiar un satélite por internet, la ley internacional trata a estos contribuyentes como aficionados y no como dueños del espacio.
Cuando millones de pequeños donantes unieron sus fondos para una reciente misión espacial estadounidense, se toparon con un marco legal diseñado para las superpotencias de la Guerra Fría. Según el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, ninguna nación puede reclamar soberanía sobre la Luna ni sobre ningún cuerpo celeste. Esto significa que ningún individuo puede ser dueño de una parte de las estrellas. Aunque pagues por un tornillo de un módulo lunar, legalmente se te considera un colaborador o un cliente.