Los robots de combate reconocen a los soldados por su forma de caminar
Las máquinas autónomas modernas distinguen aliados de enemigos analizando el ritmo sutil de la zancada de un soldado entre el barro del campo de batalla.
En el frente de batalla, los robots aprenden a identificar personas por su forma única de moverse, no por sus rostros. Mediante software de reconocimiento de la marcha, estas máquinas distinguen posturas específicas. Pueden diferenciar a un soldado agachado con un fusil M4 de uno que porta un AK-74. Este filtrado biométrico ha reducido los incidentes por fuego amigo en un 40%.