La piel absorbe más vitamina C que el estómago
Aunque el sistema digestivo limita la nutrición que llega a las células, el uso tópico permite aplicar dosis doscientas veces más concentradas que el requerimiento diario estándar.
Desde 1932 sabemos que el cuerpo solo necesita una pequeña cantidad de vitamina C para sobrevivir. Sin embargo, el intestino humano actúa como un guardián estricto. Existe un límite biológico que impide que las dosis altas lleguen a la piel a través de la digestión.
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