El calor interno de la Tierra ofrece energía constante sin importar el clima
Inventos
Al fracturar rocas subterráneas para crear depósitos artificiales, la ingeniería transforma el núcleo ardiente del planeta en una batería infinita que jamás necesita recargarse.
Bajo nuestros pies, la temperatura aumenta unos 25 grados Celsius por cada kilómetro de profundidad. Las centrales convencionales dependen de fuentes termales naturales poco comunes. Sin embargo, las nuevas tecnologías permiten generar energía en cualquier lugar del mundo.