Drones de quinientos dólares superan a cazas de diez millones
La electrónica de consumo masivo evoluciona tan rápido que un dispositivo casero, equipado con un chip de 30 dólares, puede inutilizar aeronaves multimillonarias.
La brecha tecnológica entre un aficionado y la fuerza aérea de una superpotencia ha desaparecido. Mientras un caza de quinta generación como el F-35 requiere más de una década de desarrollo, los ingenieros independientes mejoran sus diseños de drones cada pocos meses. Estos creadores utilizan componentes comerciales, como el chip ESP32, para fabricar cuadricópteros ágiles.