Las marionetas bunraku cobran vida con tres titiriteros
Bunraku, el antiguo teatro de marionetas de Japón, presenta intrincados muñecos casi de tamaño real. Tres titiriteros ocultos y un narrador les dan vida. Así se crean poderosos espectáculos dramáticos.
El teatro de marionetas tradicional japonés Bunraku, o Ningyō jōruri, usa muñecos casi de tamaño real. Con ellos se representan historias dramáticas. Cada marioneta mide 1.2 metros y pesa hasta 40 kilogramos. Requiere tres titiriteros ocultos que trabajan en silenciosa armonía. Uno controla la cabeza y el brazo derecho. Otro maneja el brazo izquierdo. Un tercero se encarga de las piernas y los pies. Un solo narrador da voz a todos los personajes con intensa emoción. La música de shamisen acompaña, creando un espectáculo unificado. Esta intrincada forma de arte, reconocida por la UNESCO, da vida a emociones humanas complejas. Lo hace a través de figuras no humanas. Los aprendices se forman durante más de una década para dominar sus sutiles movimientos.