Las listas de éxitos cuentan mil quinientas reproducciones como un disco vendido
Las clasificaciones musicales modernas utilizan una fórmula matemática que equipara un solo disco físico con mil horas de escucha de fondo.
Cuando Billboard lanzó el Hot 100 en 1958, medir un éxito consistía en contar los sencillos físicos vendidos en las tiendas. Hoy, el algoritmo funciona como un complejo tipo de cambio donde no todas las escuchas valen lo mismo. Para evitar que un video viral eclipse injustamente a una base de fans consolidada, la lista pondera distintos comportamientos.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.