Los robots industriales colaborativos utilizan sensores de fuerza para garantizar la seguridad humana
Los robots colaborativos modernos utilizan sensores de fuerza integrados para limitar la presión de contacto a 150 Newtons. Esto les permite trabajar junto a humanos sin las barreras físicas que exige la automatización industrial tradicional.
Los robots colaborativos, conocidos como 'cobots', garantizan la seguridad en espacios compartidos limitando su presión de contacto. Gracias a sus sensores integrados de fuerza y par, no superan los 150 Newtons. A diferencia de los robots industriales tradicionales que requieren jaulas de protección, estas máquinas emplean cinemática de precisión. Esto les permite ejecutar movimientos en seis ejes a velocidades de hasta 10 metros por segundo.
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