La naloxona revierte sobredosis de opioides al unirse a los receptores cerebrales con una fuerza cincuenta veces superior al fentanilo
La naloxona previene sobredosis mortales al desplazar al fentanilo de los receptores cerebrales. Su afinidad de unión molecular es cincuenta veces superior a la de los narcóticos, lo que permite restaurar la función respiratoria.
La naloxona actúa como un antagonista de alta afinidad. Su función es desplazar físicamente las moléculas de opioides de los receptores mu del cerebro. En el 80% de las sobredosis, logra restaurar la respiración en menos de tres minutos.