Solo treinta y cinco naciones otorgan ciudadanía automática a quienes nacen en su territorio
Aunque la mayoría del mundo define la ciudadanía por parentesco, treinta y cinco naciones otorgan estatus legal automático a casi cualquier nacido en sus fronteras.
El principio de jus soli, o derecho de suelo, proviene de la ley inglesa de 1608. En ese entonces, el lugar de nacimiento definía la lealtad de una persona de por vida. Actualmente, 165 naciones usan el jus sanguinis, que otorga la ciudadanía por linaje familiar. Sin embargo, treinta y cinco países aún mantienen el sistema de nacimiento automático.