En 1961, un perro y un maniquí humano probaron que los soviéticos estaban listos para el espacio
La perra Chernushka y un maniquí realista prepararon el camino para los humanos. Ellos demostraron que un pasajero podía sobrevivir a la órbita y al reingreso.
En 1961, la Unión Soviética lanzó el Sputnik 9 como ensayo final para misiones tripuladas. A bordo iban una perra llamada Chernushka y un maniquí llamado 'Ivan Ivanovich'. El muñeco tenía sensores para medir el esfuerzo físico del vuelo. La misión probó con éxito el sistema de eyección y el soporte vital.
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