Los techos verdes enfrían las ciudades y reducen las facturas de energía
Los techos verdes enfrían edificios y áreas urbanas. Reducen significativamente los costos de energía. Combaten el calor sofocante de las ciudades. Convierten las azoteas en oasis verdes.
Los techos verdes cubren los edificios con tierra y plantas. Aislan las estructuras y combaten las islas de calor urbanas. Estas superficies vegetales reducen la necesidad de aire acondicionado. Absorben el calor y proporcionan sombra. Así, mantienen los edificios mucho más frescos. Por ejemplo, un techo verde puede mantenerse por debajo de 29 grados Celsius en verano. Un techo negro convencional puede superar los 65 grados Celsius. Esto reduce significativamente los costos de energía. Estudios muestran reducciones potenciales del 15 al 25 por ciento. Además de enfriar, los techos verdes alargan la vida útil del techo. También mezclan la naturaleza con la vida urbana.