La órbita de Ixión baila con la gravedad de Neptuno
Ixión, un candidato a planeta enano distante, orbita en una resonancia estable 2:3 con Neptuno. Esta danza gravitacional revela cómo los planetas gigantes esculpieron nuestro sistema solar hace miles de millones de años.
Ixión, un gran candidato a planeta enano en el Cinturón de Kuiper, realiza una precisa danza gravitacional con Neptuno. Este objeto distante, de unos 650 kilómetros de ancho, completa dos órbitas por cada tres que hace Neptuno. Es una resonancia 2:3 que estabiliza su trayectoria. Este bloqueo orbital protector, similar al de Plutón, evita encuentros caóticos. Estos podrían expulsarlo del sistema solar. Tales resonancias son pistas cruciales sobre cómo los planetas gigantes migraron hace mucho tiempo. Dieron forma al sistema solar exterior y salvaguardaron objetos como Ixión. Su superficie rojiza, posiblemente de compuestos orgánicos formados por radiación, insinúa una química compleja en las gélidas profundidades.