El lenguaje de señas americano tiene raíces francesas
El lenguaje de señas americano, vital para la comunicación sorda, tiene sus raíces en el lenguaje de señas francés del siglo XIX. Esto fue gracias a una colaboración intercultural pionera que dio forma a su estructura única.
¿Sabías que el lenguaje de señas americano (ASL) tiene una sorprendente conexión francesa? En 1816, el educador estadounidense Thomas Gallaudet viajó a París. Aprendió del maestro sordo Laurent Clerc. Juntos fundaron la American School for the Deaf en 1817. Mezclaron el lenguaje de señas francés (LSF) con señas americanas locales. Esta fusión creó el ASL. Alrededor del 60 por ciento de su vocabulario proviene del LSF. Esto muestra cómo los idiomas evolucionan por el intercambio cultural. El ASL es un idioma distinto con su propia gramática. No es solo inglés signado. Hoy, el ASL sirve a más de 500,000 usuarios en EE. UU. Sigue influyendo en los lenguajes de señas globalmente.