Las semillas de mango brotan nuevos árboles en suelos tropicales
Las semillas de mango germinan fácilmente en suelos tropicales. Crecen y se convierten en árboles. Estos árboles producen una de las frutas más importantes del mundo. Apoyan tanto a los ecosistemas como a las economías.
Las semillas de mango tienen una habilidad increíble. Brotan y se convierten en nuevos árboles. Prosperan en suelos tropicales cálidos y ricos en nutrientes. Originarios del sur de Asia, estos árboles crecen en climas por encima de los 20 grados Celsius. Sus duras semillas se ablandan y germinan en dos a cuatro semanas. Esta propagación natural ha permitido que los mangos se extiendan. Se cultivan en áreas tropicales como India y el sudeste asiático. Esto ha ocurrido por más de 4.000 años. Esta resistencia destaca la agricultura sostenible. Proporciona sombra, hábitat para la vida silvestre y valor económico. Algunas variedades producen semillas poliembriónicas. Estas dan múltiples plántulas de una sola semilla. Esto aumenta la diversidad genética.