Las flores de la coronación actúan como diplomáticas vivientes
Los arreglos florales reales ya no son solo ornamentales; ahora funcionan como botes salvavidas genéticos para proteger especies antiguas de la extinción.
Durante la coronación de Carlos III, los arreglos de la Abadía de Westminster fueron mucho más que simples adornos. Funcionaron como un mapa visual de las islas británicas. Incluyeron espuelas de caballero y flores silvestres traídas de cada rincón del Reino Unido.
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