Las cejas perdidas de la Mona Lisa fueron pintadas
La Mona Lisa originalmente tenía cejas y pestañas. Desaparecieron en 500 años por limpieza y envejecimiento. Esto transformó su icónica mirada sin cejas.
Contrario a la creencia popular, Leonardo da Vinci sí pintó cejas y pestañas en la Mona Lisa. Escaneos de alta resolución en 2007 revelaron que desaparecieron con el tiempo. Esto se debió a la limpieza excesiva y al envejecimiento, no a que nunca existieran. La moda renacentista también favorecía las cejas afeitadas. Por ello, su ausencia parecía normal a los espectadores originales. La fama del cuadro se disparó tras su robo del Louvre en 1911. Esto lo transformó en la obra de arte más famosa del mundo. Ahora valorado en más de 850 millones de dólares, lo ven seis millones de personas anualmente. Pasan un promedio de solo 15 segundos frente a él.