Los libros mayas registraron movimientos celestes
Antiguos códices mayas, plegados como biombos, conservaron intrincadas observaciones astronómicas. Esto muestra la avanzada comprensión de los eventos celestes de una civilización sin herramientas modernas.
Los antiguos mayas crearon libros plegados. Los llamaron códices. Estos códices registraban sus observaciones astronómicas y conocimientos calendáricos. Eran libros con forma de biombo. Estaban hechos de papel de corteza de higuera. Los pintaban con glifos vibrantes. Contenían diagramas y tablas complejos. Solo sobreviven cuatro códices precolombinos. Datan de los siglos XI al XIII. El Códice de Dresde, por ejemplo, muestra tablas astronómicas detalladas. Incluye predicciones de eclipses solares y lunares. También el ciclo de Venus de 584 días. Esto demuestra la profunda experiencia astronómica maya. La lograron sin telescopios. Sustentó su vida agrícola y ritual. Incluso calcularon el año solar en 365.2420 días. Esto es notablemente cercano al valor actual.