Los zorros árticos cavan túneles bajo la nieve para protegerse del frío
Los zorros árticos cavan túneles aislados bajo la nieve. Así sobreviven al frío extremo. Mantienen temperaturas internas mucho más cálidas que la superficie. También conservan energía crucial.
Los zorros árticos sobreviven a los crudos inviernos de la tundra. Las temperaturas bajan a menos 50 grados Celsius. Lo logran cavando túneles aislados bajo la nieve. Estas madrigueras subterráneas retienen el calor corporal. También bloquean los vientos gélidos. Así, la temperatura interna se mantiene alrededor de cero grados Celsius. Este ingenioso comportamiento no solo les da refugio. También conserva energía vital durante los largos y oscuros inviernos. En esta época, la comida escasea. Los investigadores estiman que acurrucarse en estas madrigueras de nieve reduce la pérdida de calor hasta en un 90 por ciento. Esto demuestra una notable adaptación a los entornos más duros de la Tierra.