Los dientes de los castores nunca dejan de crecer
Los incisivos de los castores crecen continuamente. Esto les permite roer madera dura y construir hábitats. Nunca pierden su capacidad de comer. Es una adaptación notable.
Los castores tienen incisivos de crecimiento continuo. Esta es una adaptación vital para su papel como ingenieros de la naturaleza. Estos roedores usan sus potentes dientes frontales. Con ellos roen madera para construir presas, madrigueras y almacenes de comida. Este crecimiento constante evita que sus dientes se desgasten. Se estima en 0.4 a 0.5 milímetros diarios para los incisivos superiores. Sus dientes también tienen un esmalte naranja único, rico en hierro. Es más duro que la dentina más blanda que hay detrás. Esto crea un efecto de cincel autoafilable. Permite a los castores prosperar durante millones de años. Han moldeado ecosistemas enteros. Sin embargo, si un castor pierde un diente, el opuesto puede crecer sin control. Esto podría causar inanición.