Los caballos no pueden vomitar como otros animales
La incapacidad de los caballos para vomitar se debe a su estructura especializada. Esto los protege de la regurgitación. Sin embargo, aumenta significativamente los riesgos por toxinas o por comer en exceso.
A diferencia de los humanos o los perros, los caballos no pueden vomitar. Esto se debe a su anatomía única. Su esófago se conecta al estómago en un ángulo agudo. Un músculo potente refuerza esta conexión y permanece fuertemente cerrado. Este diseño probablemente evolucionó para su estilo de vida de pastoreo. Comen pequeñas cantidades con frecuencia, lo que reduce la necesidad de expulsar alimentos. Esto significa que si un caballo come algo dañino, no puede deshacerse de ello fácilmente. Esto puede llevar a condiciones que ponen en peligro su vida, como el cólico. El cólico afecta a cerca del 10% de los caballos anualmente. Es una de las principales causas de muerte. Curiosamente, los potros recién nacidos pueden vomitar por un corto tiempo. Pierden esta habilidad a medida que maduran.