Novelas clásicas describieron un trastorno mental hace siglos
Mucho antes de que la psicología definiera el ensoñamiento excesivo, autores como Mary Shelley y F. Scott Fitzgerald ya documentaban sus síntomas específicos y cómo estos alteraban la vida de las personas.
En la novela Frankenstein de 1818, Victor Frankenstein suele refugiarse en un mundo mental tan intenso que llega a sustituir su realidad física. Este comportamiento no es solo un recurso literario, sino que coincide exactamente con el ensoñamiento excesivo. Un estudio de veinte obras clásicas revela que diversos autores ya documentaban este estado de fantasía compulsiva mucho antes de que tuviera un nombre científico.