El ojo humano tarda una hora en adaptarse a la oscuridad
Aunque las pupilas se dilatan en segundos, las células de la visión nocturna deben reconstruirse físicamente tras ser deslumbradas por la luz del día.
La visión humana depende de dos tipos de células sensoriales. Los conos procesan los colores del día, mientras que los bastones son tan sensibles que detectan un solo fotón. Sin embargo, esta sensibilidad tiene un coste biológico. Al recibir luz brillante, las moléculas de los bastones, llamadas rhodopsina, sufren un proceso de decoloración. La molécula se divide en dos compuestos, opsina y retinal, dejando a la célula temporalmente ciega.