Las olas de calor son el asesino silencioso
El calor extremo rara vez figura como causa directa de muerte, lo que obliga a las autoridades a usar modelos estadísticos para medir su impacto real.
Los expertos médicos suelen llamar al calor extremo el 'asesino silencioso' porque su impacto en la mortalidad suele ser indirecto. Cuando las temperaturas suben, los vasos sanguíneos se dilatan para liberar calor. Esto reduce la presión arterial y obliga al corazón a latir con más fuerza y rapidez.