Un rover robótico cruzó veintiséis kilómetros de desierto en solitario
Ingenieros de la NASA probaron un prototipo autónomo que recorrió 26 kilómetros de rocas y arena para demostrar que puede sobrevivir sin ayuda humana.
En la desolada extensión del desierto de Colorado, al sur de California, un pequeño robot de cuatro ruedas completó una extenuante travesía de 26 kilómetros. Este prototipo, bautizado como ERNEST, fue diseñado para demostrar que las máquinas pueden desplazarse por los paisajes más implacables del sistema solar sin supervisión constante desde la Tierra.