Los editores pueden condensar una hora de metraje en solo dos minutos
El núcleo emocional de una película suele depender de la capacidad del editor para buscar entre material improvisado hasta encontrar los pocos fotogramas que realmente cuentan la historia.
Durante la producción de la película 'Clean Hands', el editor Owen Jackson se enfrentó al reto de transformar testimonios reales y espontáneos en una narrativa coherente. Jackson comenzó con más de una hora de grabaciones improvisadas de una clase de asesoramiento para adicciones. En estas tomas participaban una consejera profesional y mujeres en pleno proceso de recuperación.