Charlie Chaplin filmó 342 tomas de una sola escena
La leyenda del cine mudo dedicó casi un año a perfeccionar una secuencia de tres minutos donde una florista ciega confunde a su personaje con un millonario.
En la película Luces de la ciudad de 1931, Charlie Chaplin estableció un récord de perfeccionismo inigualable en la historia del cine. Para una breve secuencia en la que la florista ciega, interpretada por Virginia Cherrill, le vende una flor a su icónico personaje de vagabundo, Chaplin ordenó 342 repeticiones. El director y protagonista estaba obsesionado con que el error de la joven al creer que él era un hombre rico resultara totalmente creíble para el público.