El humo de los incendios anula años de progreso en la calidad del aire
Aunque el hollín y las cenizas suelen acaparar los titulares, los gases de los incendios forestales crean un esmog invisible capaz de revertir décadas de lucha contra la contaminación.
Durante décadas, la calidad del aire en los Estados Unidos mejoró de forma constante gracias a las regulaciones sobre emisiones industriales. Sin embargo, esta tendencia cambió alrededor de 2015, cuando la intensidad de los incendios forestales comenzó a contrarrestar estos avances. En el Medio Oeste, el humo de incendios lejanos ha borrado unos 5.3 años de progreso en el control del ozono a nivel del suelo.