Los cambios tecnológicos rara vez dejan datos fiables sobre la pérdida de empleos
Los economistas tienen dificultades para precisar cuántos empleos se pierden debido a los nuevos inventos, ya que los datos a largo plazo sobre el impacto de internet y las computadoras siguen siendo sorprendentemente escasos.
Aunque la llegada de la inteligencia artificial ha despertado el temor a un colapso permanente del empleo, la historia sugiere que rastrear el impacto de la tecnología en el mercado laboral es sumamente difícil. Incluso ante cambios transformadores como la llegada de internet, las computadoras personales o Microsoft Office, casi no existen datos fiables que permitan aislar cuántos empleos se crearon frente a cuántos se destruyeron. Para los economistas laborales, resulta casi imposible atribuir el desempleo a una única causa tecnológica, incluso años después de que ocurra.